Fividoc mejora los Servicios Públicos

Los ciudadanos y empresas somos quienes somos y tenemos lo que tenemos en base a los documentos públicos que disponemos y entregamos a terceros como prueba. Las administraciones públicas, como servicio público que son, tienen que velar por la seguridad de la documentación oficial que expiden, y deben no sólo incorporar las mejores medidas de seguridad a sus documentos expedidos, sino que además, estas medidas de seguridad deben permitir que los receptores de dicha documentación puedan validarlas de un modo eficiente.


No hay que olvidar que en la actualidad, prácticamente el 100% del fraude está soportado por el uso de documentos públicos falsificados de cualquier naturaleza: certificados, licencias, documentos de identidad, etc.


Fividoc permite que las administraciones públicas protejan sus documentos de un modo seguro y eficiente, sin realizar modificaciones ni en sus procesos ni en el material utilizado, y siendo compatible con las actuales medidas de seguridad que estos documentos puedan poseer, tanto físicas (papel de seguridad, sellos de seguridad, hologramas, tintas, etc) como digitales (códigos de barras, códigos seguros de verificación, etc).

 

Beneficios:

  • Reducción de pérdidas económicas a las administraciones, ciudadanos y empresas derivadas del fraude documental.
  • Aumento de la productividad por la automatización del proceso de validación.
  • Incremento de la confianza en los servicios públicos.
  • Establecimiento de un puente de seguridad entre el mundo del papel y el electrónico.

Fividoc y el e-Government

El impulso de la administración electrónica en el mundo está suponiendo el crecimiento en el número de documentos públicos oficiales expedidos en formato electrónico, típicamente en formato PDF, que por ausencia de interoperabilidad entre los organismos emisores y los receptores, que en gran mayoría no son entidades públicas, es necesario imprimir y entregar en soporte impreso. Según la normativa de administración electrónica española, los primeros se denominan documentos electrónicos auténticos o copias electrónicas auténticas según su naturaleza, y los segundos copias auténticas en papel, los cuales tienen total validez jurídica. En otros países, aunque las versiones impresas únicamente poseen carácter informativo, en la gran mayoría de ocasiones son aceptados por terceros.


Sea como fuere, las copias auténticas en papel poseen un código, denominado Código Seguro de Verificación según la normativa española, que permite acceder a la versión electrónica original confiable en la web del organismo, la cual debería ser una Sede Electrónica en España. Esta acceso a la información original permite al receptor de los documentos realizar un cotejo visual para comprobar no sólo la autenticidad del documento recibido sino también su integridad. Sin embargo, esta seguridad teórica desaparece en la práctica, puesto que, dado que el cotejo visual es tan costoso en tiempo, y tan errático en cuanto a la detección de pequeñas alteraciones se refiere, los receptores de los documentos habitualmente deciden únicamente validar aquellos documentos sospechosos, lo que supone en la actualidad una gran oportunidad para los defraudadores. 


Fividoc, complementando perfectamente no sólo al Código Seguro de Verificación sino también a la firma electrónica, permite proteger los documentos expedidos en formato electrónico, permitiendo su impresión por terceros, y facilitando enormemente la validación por los receptores finales, que podrán validar de una sola vez, y de modo desasistido, todos los documentos recibidos sin más que disponer de un escáner o equipo multifunción y conexión a Internet.

 

logo150govb